
La menopausia es una etapa de la vida en la mujer donde se presentan una serie de cambios, que inician con el final de la menstruación, se define como una condición que se alcanza cuando han pasado más de 12 meses desde la última regla. Es un periodo de transición donde de manera definitiva se pierde la producción de estrógenos por el ovario, registrando alteraciones hormonales, somáticas y psicológicas que afectan de manera directa a la mujer.
La edad promedio de la menopausia es de 51,4 años determinado siempre por factores genéticos y ambientales. En España, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), hay más de 22 millones de mujeres, de las cuales más de 8 millones tienen 50 años o más, que se incluirían dentro del grupo de edad para hablar de menopausia, con una franja de edad para la perimenopausia está entre los 40 y 54 años. La esperanza de vida de las mujeres en España según el INE es de 85,8 años, lo que significa que al menos un tercio de la vida de las mujeres transcurrirá en menopausia.
El grupo de trabajo Stages of Reproductive Aging Workshop +10 (STRAW+10) diferencia la vida adulta de la mujer en tres grandes fases: reproductora, transición menopáusica y posmenopausia.
En la menopausia los síntomas observados con frecuencia son: Ausencia de menstruación o Amenorrea, síntomas vasomotores que se presentan con frecuencia en el 75% de las mujeres durante la menopausia y consisten en episodios bruscos de calor y sudoración, en ocasiones seguidos de temblor y frio , diversos síntomas urinarios entre ellos incontinencia leve , disminución del apetito sexual, alteración del sueño nocturno, cambios en el humor aumentando el riesgo de depresión, cambios en la memoria y concentración y osteoporosis entre otras.
En la consulta diaria nos enfrentamos a un problema que no está definido de manera clara en la menopausia y es el aumento de peso reflejado en parte por la ausencia de los estrógenos, aumento de la ingesta calórica, disminución del gasto energético y factores genéticos.
Las preguntas más frecuentes que hacen en consulta las mujeres de más de 45 años que tienen algún problema de sobrepeso o de obesidad son las siguientes ¿Cómo están mis hormonas? ¿He aumentado de peso por la menopausia? A pesar de que me cuido, como sano y hago ejercicio no logro bajar de peso, y de nuevo, ¿serán las hormonas?
La ganancia de peso tiene que ver más con el envejecimiento en sí mismo que con la menopausia. Los estrógenos son necesarios para regular el metabolismo de los lípidos; lo que guarda relación directa con la menopausia es la redistribución de la grasa corporal, se evidencia un aumento de la grasa troncular y la circunferencia de cintura, y se confirma en estudios de imagen por DEXA, TAC y RM que dicha ganancia es de grasa abdominal visceral en comparación con el aumento subcutáneo en la premenopausia. El aumento de grasa visceral es un marcador de riesgo cardiovascular independiente, que incrementa la insulinoresistencia, como consecuencia, el riego de desarrollar DM tipo 2 y síndrome metabólico. Se produce además una pérdida de densidad mineral ósea y alteración de la estructura del hueso, con un aumento de la porosidad de la corteza y un descenso de la conectividad de las trabéculas, aumentando el riesgo de fractura (típicamente vertebral, cadera y muñeca). Los cambios en la composición corporal afectan también a la masa muscular que, al contrario que la grasa, tiende a disminuir. Aunque la sarcopenia no puede atribuirse solamente a la menopausia, lo cierto es que se acelera tras Ésta y es más llamativa en mujeres que en hombres de la misma edad. Mantener la masa muscular es fundamental para la movilidad, el equilibrio postural y la fuerza. Además, se incrementa la prevalencia de osteoartritis, con artralgias que afectan fundamentalmente a las articulaciones interfalángicas distales de la mano y proximal del pulgar y predice el riesgo de osteoartritis de rodilla y columna.
Debido a estos cambios, la mujer en esta época de la vida necesita implementar estrategias saludables, para confrontar la progresión del envejecimiento y así mejorar muchos síntomas y prevenir complicaciones. Muchas sociedades y especialidades se han dado a la tarea de dar consejos para poder llegar saludables tanto física como mentalmente y lograr minimizar los efectos que conlleva el envejecimiento. La Sociedad Española de Endocrinología (SEEN) recomienda:
- Si existe aumento de peso, realizar una restricción calórica modesta, junto con un aporte adecuado de proteínas. Lo adecuado es consultar con un nutricionista para una adecuada orientación y cálculo proteico.
- Priorizar el consumo de carbohidratos complejos con un índice glucémico bajo dado el incremento de la resistencia a la insulina con la edad.
- Hacer ejercicio de manera regular, especialmente de fuerza, para preservar la masa muscular esquelética. El ejercicio se debe realizar de manera regular, no solo con el fin de modificar el cuerpo sino también la mente, con un mínimo de 2,5h por semana.
- Asegurar una ingesta diaria de calcio y de vitamina D, para preservar la salud musculoesquelética. El consumo de estos suplementos alimenticios deben ser indicados por el médico. Dada la mayor dificultad para la absorción de vitamina B12 de los alimentos naturales, se recomienda el consumo de alimentos fortificados con vitamina B12 y un control regular de sus concentraciones en sangre.
La consulta motivada por la sintomatología de la menopausia por parte de las pacientes en esta etapa es una gran oportunidad para instaurar hábitos de vida saludables que puedan mejorar muchos de estos síntomas.
La dieta mediterránea sigue siendo una de las mejores opciones de alimentación, que incluye; reducir consumo de alcohol, tabaco y azucares, y es necesario para mitigar todas esas señales de menopausia. El apoyo emocional es muy importante por parte de la familia y amigos, en muchos casos se puede buscar ayuda profesional con un psicólogo que pueda evaluar la situación y canalizar de manera adecuada. La sustitución hormonal puede ser necesaria dependiendo de los síntomas y es allí que los controles médicos son imprescindibles a la hora de indicar terapia hormonal.
La menopausia es un proceso natural y debemos prepararnos para esta etapa recordando que una alimentación adecuada y la actividad física diaria siguen siendo los pilares fundamentales para mantener un peso saludable y lograr sentirnos bien con nosotras mismas.







