
Los trastornos digestivos que generan sintomatología como la sensación de hinchazón, el dolor abdominal, la diarrea o el estreñimiento, afectan a una gran parte de la población.
Existen pruebas diagnósticas que permiten a los médicos digestivos identificar la causa de estos trastornos.
En los últimos años a causa del aumento de casos y la creciente preocupación de los pacientes por su salud digestiva, han aparecido diversas pruebas diagnósticas que no son fiables ni cuentan con el respaldo científico necesario para poder realizar un diagnóstico correcto. Por eso, es fundamental conocer cuáles son las realmente efectivas y están validadas por profesionales.
Además es importante diferenciar entre alergia e intolerancia. La alergia alimentaria es una reacción del sistema inmunológico ante un alérgeno, en cambio, la intolerancia alimentaria no involucra al sistema inmunológico y se debe a déficits enzimáticos o sensibilidad a ciertos compuestos, como la lactosa, fructosa, sorbitol o gluten.
Para más información sobre las alergias e intolerancias alimentarias recomendamos visitar el siguiente artículo de nuestro blog.
Pruebas con respaldo científico para diagnosticar alergias alimentarias
Prueba cutánea o prick test
El prick test es una prueba para detectar alergias mediadas por anticuerpos de tipo IgE. Consiste en aplicar extractos de alérgenos directamente en la piel, generalmente en el antebrazo o en la espalda. Posteriormente, se realiza una pequeña punción para que el alérgeno penetre en la piel. Si el paciente es alérgico, se produce una reacción localizada en pocos minutos, (enrojecimiento, inflamación y picor). Es una prueba segura y de uso frecuente para la detección de alergias alimentarias y ambientales.
Determinación de IgE específica en suero
Se utiliza para medir la presencia de anticuerpos IgE específicos en la sangre contra alimentos sospechosos de causar una reacción alérgica. Se extrae una muestra de sangre y se analiza en laboratorio. Se suele utilizar cuando no es viable realizar el prick test. Sin embargo, una IgE elevada no siempre indica una alergia activa, por lo que los resultados deben ser interpretados por un especialista.
Prueba de provocación controlada
Consiste en la administración gradual del alimento sospechoso bajo estricta supervisión médica. Se realiza en un entorno hospitalario o clínico equipado para tratar posibles reacciones adversas, que pueden ir desde síntomas leves hasta una anafilaxia severa. Se utiliza cuando los resultados de IgE específica o el prick test no son concluyentes.
Pruebas con respaldo científico para diagnosticar intolerancias alimentarias
Test de aliento
Los tests de aliento son herramientas diagnósticas utilizadas para detectar intolerancias a ciertos carbohidratos, como la lactosa, la fructosa o el sorbitol. Se basan en la medición de hidrógeno exhalado después de la ingestión de estos compuestos.
El paciente ingiere una cantidad controlada de lactosa, fructosa o sorbitol y, si su organismo no la digiere adecuadamente, al cabo de unos minutos, se produce un exceso de hidrógeno en el aliento debido a la fermentación bacteriana en el intestino. Estos tests no son invasivos, son seguros y son la elección para diagnosticar intolerancias alimentarias.
Pruebas sin evidencia científica
Test de IgG
Son pruebas que miden los niveles de anticuerpos IgG específicos contra ciertos alimentos utilizando una muestra de sangre. Sin embargo, la presencia de IgG contra un alimento no indica intolerancia, sino exposición y tolerancia al mismo. No existe evidencia científica que respalde su utilidad diagnóstica, y su aplicación puede llevar a restricciones dietéticas innecesarias.
Vega test
Se basa en la medición de corrientes eléctricas en la piel para detectar “desequilibrios energéticos” supuestamente causados por ciertos alimentos.
ALCAT test
Analiza cambios en el tamaño de los glóbulos blancos en presencia de extractos de alimentos.
Iridología
Asegura detectar enfermedades o intolerancias a través del examen del iris del ojo.
Kinesiología aplicada
Afirma diagnosticar alergias a través de la resistencia muscular ante ciertos alimentos.
Análisis del pelo
Propone detectar intolerancias alimentarias a partir del estudio del cabello.
Estas pruebas además de costosas no tienen ningún respaldo científico y pueden llevar a realizar restricciones innecesarias en la dieta y a no encontrar la causa real del problema.
Si se padece de problemas digestivos o se tiene la sospecha de padecer alguna intolerancia o alergia, se debe siempre acudir a un médico digestivo y a un nutricionista para adaptar la alimentación a cada caso, evitando restricciones innecesarias y deficiencias en la dieta.








